En el sótano, Cocksucker desliza su mano sobre los shorts y siente la gruesa polla ya palpitando debajo. El lascar lo agarra por el cuello y lo atrae para un beso crudo y salvaje, lenguas chocando sin vacilación. Cocksucker cae de rodillas sobre el frío suelo de concreto. Los shorts caen, y una pesada polla de 22 cm salta libre, venosa y goteando. Se la traga profunda de un solo trago, saliva chorreando todo el camino hasta las bolas. El lascar gime y folla su boca con fuerza, usando su garganta como un juguete.
Lo arranca de vuelta arriba, lo empuja contra los escalones del sótano, culo expuesto. Extiende la raja, lame el agujero, luego trabaja sus dedos profundo adentro. Cocksucker trepa al viejo colchón y se monta sobre él, hundiendo su culo lentamente sobre la polla XXL. Cada rebote resuena por el sótano mientras sus nalgas golpean contra los muslos del lascar. Volteado a perrito, recibe la follada cruda profunda y sin condón, sin límites.
Justo antes de soltar su carga, el lascar se retira. Cocksucker cae de nuevo de rodillas, boca bien abierta y lista. Gruesas cuerdas de semen salpican su mejilla, lengua y cara, glaseándolo completamente. Envuelve sus labios alrededor de la polla de nuevo y la lame limpia, ordeñando cada última gota de la carga.