Andolini estaba en una reunión cuando de repente recibió un mensaje de texto de Dickgonos, a quien había invitado recientemente a una sesión experimental en su sótano. El mensaje de Dickgonos transmitía esencialmente que se sentía incómodamente apretado y necesitaba desesperadamente una solución sustancial. Suplicó a Andolini que le ayudara a aliviar su malestar. Siempre dispuesto a ayudar, Andolini se excusó inmediatamente de la reunión y esperó pacientemente la llegada de su amigo a casa. Al llegar Dickgonos, Andolini utilizó su kit de herramientas especializado para proporcionar exactamente el alivio que su amigo necesitaba con urgencia.